IMPLICACIÓN PERICIAL EN LAS JOYAS DEL CASO ZAPATERO

El papel del perito judicial en las joyas del caso Zapatero: Valoración, tasación y análisis patrimonial

Son muchas las recientes informaciones sobre actuaciones de la UDEF relacionadas con el entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y estas han puesto el foco mediático en un punto especialmente complicado, como es: la dificultad real de analizar determinados patrimonios cuando están integrados por bienes no convencionales. En este tipo de contextos, la discusión pública suele centrarse en nombres, cifras o posibles responsabilidades, pero rara vez se desciende al terreno donde verdaderamente se sustenta una investigación económica sólida: la correcta identificación y valoración de los activos.

Es precisamente aquí donde aparece una de las cuestiones más delicadas para la pericia judicial. Los bienes de lujo, y en particular las joyas y los relojes, no son simples objetos de consumo ni activos fácilmente comparables con otros como inmuebles o vehículos.

Estos elementos, por su naturaleza, se convierten en instrumentos especialmente útiles cuando lo que se pretende es desplazar valor, ocultarlo o incluso transformarlo sin dejar un rastro claro. Se trata de elementos que permiten concentrar grandes cantidades de dinero en un espacio mínimo, con una enorme facilidad de transporte y, en muchos casos, con una trazabilidad documental muy limitada.

Es precisamente en este punto donde la labor del perito judicial deja de ser accesoria para convertirse en un elemento esencial de cualquier investigación económica rigurosa.

Además, el mercado en el que se mueven estos bienes carece de la transparencia necesaria para establecer referencias objetivas inmediatas. A diferencia de otros activos financieros o patrimoniales, no existe un precio único ni una cotización oficial que permita verificar con rapidez si una valoración es correcta. El valor de una joya depende de múltiples factores: los materiales, la calidad de las piedras, la marca, la procedencia, la exclusividad o incluso la tendencia del mercado en un momento determinado. Esto provoca que dos valoraciones distintas puedan diferir de forma significativa sin que, a priori, resulte sencillo determinar cuál se ajusta mejor a la realidad.

Esto ya se comenta de sobrada manera por el Instituto Gemológico Nacional, y quienes nos dedicamos a la pericia de bienes muebles en los Juzgados, tenemos claro, ninguna joya es igual a otra…

Este punto es clave, dado que permitirá sin duda, a los peritos tasadores de parte, utilizar técnicas como la sobrevaloración o la infravaloración. Mediante la primera, se pueden justificar incrementos patrimoniales aparentemente legítimos; mediante la segunda, se facilita la transmisión de valor sin que este quede reflejado de forma proporcional en la documentación económica. Ambas prácticas se apoyan en un rasgo estructural del mercado del lujo: la ausencia de criterios rígidos y universalmente aceptados para fijar precios, algo que ha sido ampliamente descrito en estudios sobre blanqueo de capitales mediante arte y objetos de valor, como el recogido en CATÁLOGOS EJEMPLIFICATIVOS DE OPERACIONES DE RIESGO DE BLANQUEO DE CAPITALES Y FINANCIACIÓN DEL TERRORISMO, de la comisión de Prevención de Blanqueo de capitales e infracciones monetarias

A ello se suma un elemento que, desde fuera, suele generar una falsa sensación de seguridad: la existencia de documentación. Certificados de autenticidad, informes de tasación, contratos privados o registros de procedencia pueden aportar una apariencia de legitimidad que no siempre se corresponde con la realidad. No se trata necesariamente de documentos falsos en sentido estricto, sino en ocasiones, de documentos, que estando formalmente correctos, han sido elaborados o utilizados para sostener una determinada versión de los hechos. En un entorno donde muchas transacciones se producen en el ámbito privado y con un alto grado de confidencialidad, esta instrumentalización documental resulta especialmente difícil de detectar.

La detección de estos documentos implicará sin duda a peritos especialistas en Documentoscopia y pericia caligráfica, que serán los encargados en determinar la correspondencia y veracidad de los mismos.

Cuando surgen dudas, la pericia aporta certezas.

En este escenario, el papel del perito adquiere una relevancia decisiva y es que, su función en este tipo de procedimientos va mucho más allá de asignar un valor económico a un objeto. Implica, en primer lugar, identificar con precisión el bien: determinar su naturaleza, sus materiales, sus características técnicas y cualquier elemento que permita situarlo correctamente dentro de su categoría. Supone también verificar su autenticidad mediante criterios objetivos, analizando si lo que se declara sobre la pieza es compatible con sus características reales.

Pero, sobre todo, exige llevar a cabo una valoración técnica independiente que no se limite a aceptar referencias aportadas por las partes, sino que contraste datos, busque comparables fiables y tenga en cuenta el contexto temporal y de mercado, como por ejemplo en datos de SEMPSA ® (Sociedad Española de Metales Preciosos) o Degussa ®.

Una tasación rigurosa no termina cuando se fija un precio.

Esa valoración debe ir acompañada, además, de un análisis de coherencia: es decir, de una reflexión sobre si el valor asignado encaja con la evolución patrimonial del titular o con las circunstancias del caso.

Uno de los mayores riesgos en este tipo de procedimientos es la utilización de informes periciales deficientes:  Un informe de tasación no es un documento neutral por definición; puede convertirse, si no se elabora con el rigor necesario, en una pieza clave para dar apariencia de legalidad a operaciones que en realidad responden a una lógica completamente distinta  y pueden ser usados de forma torticera para ayudar a construir relatos patrimoniales coherentes en apariencia, pero desvinculados del valor real de los bienes que describen.

Por eso, cuando surgen investigaciones como las que actualmente ocupan titulares, conviene ir más allá del caso concreto y extraer una conclusión de carácter general. En un entorno económico cada vez más sofisticado, donde los activos tradicionales conviven con bienes cuya valoración depende de factores complejos y, en ocasiones, subjetivos, la pericia se convierte en un filtro imprescindible de realidad. Sin ese filtro, el riesgo no es solo que se oculten activos, sino que lleguen a integrarse en el sistema con una apariencia de legitimidad difícil de cuestionar.

Como resumen, cabe señalar que la cuestión no es únicamente determinar cuánto vale una joya, sino comprender qué función está desempeñando dentro de un determinado contexto patrimonial.

Y es precisamente en esa intersección entre técnica, economía y análisis crítico donde la labor del perito adquiere todo su sentido.

Autor

  • Perito judicial de bienes muebles ejerciente en Tribunales de Justicia
  • Tasador de inventarios y bienes a nivel particular
  • Perito especialista en delitos de orden socioeconómico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio

¡Tu solicitud ha sido enviada correctamente!

Revisaremos la documentación aportada y nos pondemos en contacto contigo con la mayor brevedad posible.

 

Gracias por elegir Addpol para crecer profesionalmente.

eLIGE EL GRUPO QUE MEJOR ENCAJE CON TU HORARIO

INICIO: 5 de MAYO